Plantas herbáceas

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La diversidad de la ecología es tan extensa como fructífera y adaptativa. La botánica, desprendiéndose de ella, ofrece una vasta cantidad de plantas que se diferencian entre sí por especificidades biológicas. De estas, derivan las plantas herbáceas, de las que surgen una sub variedad de hierbas que han acompañado al ser humano desde los albores de su estadía en el mundo, ya sea procurando conocimientos a efectos medicinales o culinarios o tóxicos e, inclusive, esotéricos y demás. Su posición en el engranaje ecológico es prioritaria y su estudio exige paciencia minuciosa para detallar todo su complejo universo biológico, que, evidentemente, puede resultar en miles de conocimientos de provecho tanto para la humanidad, como para el medio ambiente.

Estas hierbas pueden fortalecer y provocar la fructificación en la estructura de un ecosistema entero, o bien “contaminar” el medio personal, curar una enfermedad renal o matar a un individuo. Por otra parte, también tiende a confundirse estas con otras plantas.  Se caracterizan por la ausencia de  tallos leñosos y suelen ser de color verdes. De sus componentes arbóreos, como las semillas, raíces, tallos y bayas se obtienen especias, también grandemente fundamentales en el recurrir diario.

Las plantas herbáceas se dividen en graminoides, de hojas totalmente estrechas, y forbias, cuyas hojas son anchas.

  • Plantas de hojas estrechas

Las hierbas graminoides, como ya antes se dijo, poseen hojas estrechas y en su mayoría alargadas como cuchillas, tales como el pasto y el césped.

Su ciclo suele ser esporádico de acuerdo a la variación del clima y las estaciones, necesarios para su total crecimiento y evolución, aunque sean de una alta proliferación, por lo cual retornarán su crecimiento sin importar la inconstancia climática.

  • Plantas de hojas anchas

Las forbias normalmente crecen cerca del suelo, están más relacionadas a praderas y sotobosques.

Están en menor proporción en comparación con las graminidas y, a diferencia de estas, sus hojas son anchas, bien sean que pertenecen a esta categoría girasoles, tréboles, helechos, juncos, entre otros. Su participación en la biodiversidad es elemental para el intercambio funcional con otros seres vivos.

 

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